
Washington D.C. / Ciudad de México, a 1 de abril — En una audiencia del Comité Judicial del Senado de Estados Unidos, realizada el pasado jueves 27 de marzo, surgió una acusación que podría cambiar el panorama político de México: el expresidente Andrés Manuel López Obrador y la actual presidenta Claudia Sheinbaum habrían recibido apoyo financiero y logístico del crimen organizado en sus campañas presidenciales.
La denuncia fue realizada bajo juramento por un exfuncionario de inteligencia estadounidense, quien afirmó que existen indicios sólidos de que cárteles mexicanos canalizaron recursos a las campañas de López Obrador en 2006, 2018 y 2024, y que Sheinbaum habría sido parte de una estructura financiada por estos grupos ilícitos.
“Estaban en la nómina”
Durante su intervención ante los senadores, el testigo declaró:
«Tenemos indicios claros de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador recibió apoyo logístico y financiero de cárteles durante más de una campaña. Además, nuestra información indica que la presidenta Claudia Sheinbaum fue parte de estructuras financiadas por el crimen organizado. Literalmente, estaban en la nómina.»
El fentanilo y la política mexicana
La audiencia tenía como objetivo discutir la reclasificación del fentanilo como sustancia de alto riesgo, pero legisladores como Lindsey Graham y Tom Cotton aseguraron que no se podrá frenar su tráfico mientras los gobiernos de países productores o de tránsito estén infiltrados por el narcotráfico.
«Si México permite que el crimen organizado opere con impunidad, nunca resolveremos la crisis del fentanilo», declaró el senador Graham.
Reacciones en México
Hasta el momento, ni la presidencia de Claudia Sheinbaum ni miembros del equipo de López Obrador han emitido declaraciones sobre estas acusaciones. No obstante, en ocasiones anteriores, la mandataria ha rechazado cualquier vínculo con el narcotráfico, calificando estas versiones como «calumnias» y asegurando que su gobierno ha intensificado los esfuerzos para combatir el tráfico de fentanilo y reducir la migración ilegal hacia Estados Unidos.
«Esa alianza no existe entre nuestro gobierno y los cárteles; la verdadera alianza está en las armerías de Estados Unidos, donde venden el armamento que llega a México», ha señalado Sheinbaum en referencia a las críticas provenientes de Washington.
Posibles consecuencias
Diversos analistas advierten que, si estas acusaciones se confirman con pruebas provenientes de agencias como la DEA o el Departamento del Tesoro, podrían derivar en investigaciones penales o sanciones diplomáticas para México.
La credibilidad de la llamada «Cuarta Transformación» está bajo la lupa internacional. De ser ciertas estas acusaciones, el país enfrentaría un escenario sin precedentes: dos presidentes señalados por recibir apoyo del crimen organizado para llegar y mantenerse en el poder.
La pregunta ya no es si hubo colusión, sino qué harán las instituciones mexicanas ante esta explosiva denuncia en el Senado de EE.UU.